Bizcocho de zanahoria

Bizcocho de zanahoria

El azúcar blanca es todo menos dulce. No, el cerebro no necesita azúcar. La principal fuente de energía del cerebro es la glucosa y la puede obtener fácilmente de las frutas, las verduras, las legumbres o los cereales integrales. El cuerpo cuenta con una gran reserva de glucosa en forma de glucógeno que almacena en los músculos y en el hígado.

 

Durante miles de años el ser humano no ha necesitado el azúcar blanco para nada. Es ahora , cuando su consumo es tan alto, cuando empezamos a ver los grandes problemas de salud que ocasiona en la sociedad. El problema es que la consumimos casi sin darnos cuenta ya que está oculta en la mayoría de los alimentos ultraprocesados. Además según la Universidad de Stanford es ocho veces más adictivo que la cocina y provoca en nosotros un ciclo emocional que va de la euforia al placer para luego hacerte sentir cansado y por último triste, con una fuerte necesidad de volver a consumir azúcar. Esto es debido a los fuertes picos de producción de dopamina y betoendorfinas.

 

A la larga el consumo desmesurado y prolongado de azúcar produce obesidad, hipertensión, diabetes, cáncer y otras enfermedades degenerativas. La OMS recomienda no pasar de unos 25 g de azúcar blanco al día pero el ideal es no consumir nada de nada. Cero. Recuerda que engancha y que se encuentra incluso en los alimentos salados.

 

Así que te invito a quitarte las gafas de madera, desengancharte del azúcar blanco y ver que hay todo un mundo de deliciosos postres y chucherías hechos a base de frutas, verdura o frutos secos. Sin necesidad de un gramo de azúcar blanco.

 

 

REDUCE, O MEJOR AUN DESTIERRA, EL CONSUMO DE AZUCAR

 

6-8 raciones /7 minutos elaboración y 50 minutos de horno/ batidora / molde 22 cm diámetro

 

Ingredientes

· 4 zanahorias ( 200g ) · 2 tazas de harina integral (200g) · 1 y 1/2 taza de orejones (180 g) · 1/2 taza de aceite de oliva suave (70 g) · 1 dado de levadura fresca (25 g) · 2 tazas de leche entera eco o leche vegetal · 4 huevos · 1 cucharadita de canela en polvo · 1/2 cucharadita de jengibre en polvo (opcional) · sal

  • 4 zanahorias ( 200g )
  • 2 tazas de harina integral (200g)
  • 1 y 1/2 taza de orejones (180 g)
  • 1/2 taza de aceite de oliva suave (70 g)
  • 1 dado de levadura fresca (25 g)
  • 2 tazas de leche entera eco o leche vegetal
  • 4 huevos
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo (opcional)
  • sal

 

 

Lava, pela y corta en trozos más pequeños las zanahorias.

 

Bate un vaso de leche junto con los orejones hasta obtener una melaza fina. Ya tienes tu endulzante natural. Después añade el resto de la leche, las zanahorias* (sólo para batidoras americanas), el aceite, los huevos, las especias, la levadura y una pizca de sal. Vierte la crema resultante en una fuente grande. Añade por último la harina y envuelve todo bien.

*Si no cuentas con una batidora de vaso potente, tipo americana, tendrás que rallar las zanahorias a mano o con una picadora aparte y añadirlas junto con la harina en el paso final de la mezcla.

 

Engrasa el molde que vayas a utilizar con un poco de aceite de oliva. Después mánchalo con harina. Se trata de embadurnar bien todas las paredes para que el bizcocho no se pegue.

 

Vierte la mezcla hasta la mitad del molde, tiene que quedar espacio para que crezca la masa.

 

Hornear a 175 grados durante 50 minutos. Al final del tiempo dale unos golpecitos al molde, si el contenido tiembla es que necesita un poco mas de tiempo. La prueba definitiva es si al clavar un palillo este sale completamente limpio. Eso quiere decir que está hecho por dentro.

 

¡A disfrutar !

 

TIPs:

 

El bizcocho se puede congelar. Si te da tiempo. ; – )

 

Con los orejones no queda muy dulce, hay personas a las que le resulta “soso”. Si eres muy goloso sustituye los orejones por dátiles.

 

Para un extra de volumen y esponjosidad. En lugar de echar a la mezcla los huevos enteros, separa las claras y móntalas a punto de nieve. Incorpóralas al final del todo a la mezcla del resto de los ingredientes con movimientos suaves y envolventes para que no se bajen las claras. Es más esfuerzo pero te quedará de diez.

 

Aprovecha que tienes el horno caliente para hacer otras recetas o incluso una pirólisis.

 

¡Juega! Existen un montón de ingredientes dulces que puedes usar y hacer un bizcocho de remolacha o calabaza. Los orejones se pueden sustituir por ciruelas pasas o dátiles. Con la leche pasa lo mismo, puedes darle un toque con leche de almendras por ejemplo. ¡Se un poco aventurero! ¡O mucho!

Un comentario:

  1. Madre mia. Estoy salivando. Esto no me lo pierdo.
    Gracias Elena

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