Granola a la sartén

Granola a la sartén

La granola es en realidad un muesli al que le hemos añadido un edulcorante pegajoso. El resultado al tostarlo es mucho más crujiente y una forma genial de tener un desayuno exprés en un tarro. Gracias a la verdura, la fruta y a las especias esta receta reduce la cantidad de azúcar que tomamos por las mañanas. Además sustituye grasas indeseables por las grasas de alta calidad que contienen los frutos secos y el aceite de oliva.

 

Esta es una alternativa deliciosa y energética para empezar el día.

 

 

CONSUME CEREALES INTEGRALES Y FRUTOS SECOS

 

300 g de granola / 20 minutos

 

Ingredientes

1 taza y media de copos de avena (125 g) · 1 puñado de almendras crudas (40 g) · 1 puñado de nueces crudas (40 g) · 1/2 puñado de pasas de Corinto (30 g) · 1 puñado de mix de pipas, piñones y sésamo ( 40 g) · 1/2 puñado de coco rallado · 2 zanahorias ralladas · 3-4 gotas de esencia de vainilla · 1 cta de canela en polvo · 3 cdas de sirope de agave o miel · 1 cda de aceite de coco (o AOVE) · 2 cdas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)

  • 1 taza y media de copos de avena (125 g)
  • 1 puñado de almendras crudas (40 g)
  • 1 puñado de nueces crudas (40 g)
  • 1/2 puñado de pasas de Corinto (30 g)
  • 1 puñado de mix de pipas, piñones y sésamo ( 40 g)
  • 1/2 puñado de coco rallado
  • 2 zanahorias ralladas
  • 3-4 gotas de esencia de vainilla
  • 1 cta de canela en polvo
  • 3 cdas de sirope de agave o miel
  • 1 cda de aceite de coco (o AOVE)
  • 2 cdas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)

 

cda= cucharada sopera

cta=cucharadita de café

 

Raya finamente las zanahorias. Pica las almendras con ayuda de un cuchillo o mortero y las nueces con la mano en trozos más pequeños.

 

Pon dos sartenes a fuego medio. Una pequeña para desecar la zanahoria y la otra grande para tostar la avena y los frutos secos.

 

En la sartén menor pon una cucharadita de aceite de coco (ó AOVE) y la zanahoria rallada.

 

En la sartén grande pon la avena y los frutos secos excepto las pasas y el coco.

 

Los próximos 15 minutos remueve ambas sartenes por separado con una cuchara de palo. Se trata de distribuir el calor uniformemente sin que nada se queme ni se peque. ¿Podrás con las dos sartenes a la vez? En cuanto empieces a notar la invasión de aromas te va a resultar relajante.

 

Pasado el tiempo, cuando la avena esté un poco doradita añade el AOVE y remueve otros dos minutos. Agrega también la canela, la vainilla, el coco y las pasas y envuelve bien.

 

Mientras tanto no te olvides de remover la zanahoria.

 

Cuando la zanahoria esté desecada agrégala a la sartén grande con el sirope de agave. Envuelve bien y verás como se van formando pequeños “pelotones o conglomerados”.

¡Ya tienes tu granola! Déjala enfriar y sírvela con leche vegetal o yogur y fruta fresca.

 

¡Cuidadín, puede crear adicción, tómatelo con calma!

 

 

TIPs:

 

Guarda tu granola una vez fría en un tarro de vidrio hermético. Dura un mes, si es que eres capaz de aguantar claro. Si la zanahoria no está bien desecada, le saldrá moho. La zanahoria deshidratada pierde casi todo su volumen, tenlo en cuenta.

 

Para que la zanahoria no pierda su bonito color mézclala con un poco de zumo de naranja.

 

Si te ha sobrado pulpa de hacer leche vegetal puedes desecarla igual que la zanahoria y añadirla a la granola. Aquí no se tira nada. (ver receta “Batido de arándanos con leche de almendra” de la web).

 

Si no te apetece estar 15 ó 20 minutos de pie removiendo, usa el horno, aunque igualmente tendrás que removerlo un par de veces para que se dore todo por igual. También en el horno es mejor desecar aparte la zanahoria y luego juntarlo todo. Yo he escogido la versión en sartén porque resulta más económica y útil si quieres hacer pequeñas cantidades.

 

Si tienes problemas de peso es mejor el muesli. Puedes ver la receta “Yogur con muesli casero” de la web.

 

 

¡Juega con los sabores y las texturas! Todos los ingredientes se pueden sustituir por otros que te apetezcan o tengas a mano. Este es un plato de aprovechamiento total. ¿Tienes fruta seca o cascajo que te ha sobrado de navidad? Aquí tienes el modo de aprovecharlo. Admite muchas confinaciones en desayuno, merienda o por encima de un helado de fruta. A mi me encanta la combinación de texturas y sabores cuando juntas el crunchi de la granola con cremoso yogur natural o requesón y el ácido de las bayas. También combinada solo con fruta fresca está muy bien. Hay mil posibilidades ¿Eres de paladar curioso? ¿Te imaginas una versión de granola thai con jengibre, cacahuetes y tofu?

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