Huevos rotos light

¿Te mueres por unos huevos con patatas pero no tienes tiempo o estás demasiado cansad@ para la faena? ¿Además no quieres pasarte con las calorías? Aquí tienes una solución muy fácil y rápida. Tampoco tendrá tanto impacto en tu operación bikini ya que al no necesitar casi aceite es mucho menos calórica. Pero no te confíes, tiene su técnica ¿te lo cuento?

 

LA COMIDA CASERA Y SANA TAMBIEN PUEDE SER RÁPIDA

 

1 personas / 8 minutos (Mandolina)

 

Ingredientes

  • 1 patata pequeña eco (115-125 g)
  • 1 huevo eco
  • 1 champiñón
  • 1/2 espárrago verde fresco
  • pimentón de la vera
  • sal negra o sal marina
  • AOVE

 

Lava bien la patata. Córtala lo más fina posible. Lo ideal es una mandolina, el corte sale perfecto y es más rápido. Si la patata es ecológica córtala con piel. Si no lo es, es mejor que la peles.

 

Corta también el espárrago muy fino. El champiñón es mejor cortarlo con cuchillo.

 

Pon media cucharada de AOVE en una sartén pequeña de 18 ó 20 centímetros.

 

Dispón las láminas de patata en una sartén montando ligeramente unas sobre otras, hasta completar el fondo de la sartén con una sola capa. Cómo si se tratara de una tarta de manzana.

 

Con la sartén a fuego medio distribuye sobre la “cama de patata” un circulo de champiñón, el huevo en el centro y las láminas de espárrago. Tapa.

 

A los pocos minutos las patatas estarán fritas por debajo y cocidas por arriba formando una única unidad. Los ingredientes superiores se cocinan gracias al vapor. Está listo cuando las patatas estén doradas por debajo y la yema de huevo esté blanca. Ayúdate de una espátula para sacar la preparación de la sartén. Sale en forma de bloque como si fuese una pizza porque las patatas al cocinarse se sueldan unas con otras.

Sirve con un poco de pimientón de La Vera y sal negra.

 

¡Ya puedes romper el huevo y mezclarlo todo! Esta es mi parte favorita.

 

 

TIPs:

 

La mandolina es muy útil para cortar con mucha rapidez pero usa siempre el protector. Tus manos son importantes. Al cortar los ingredientes muy finos se entiende más y se cocinan antes. Nos permite por ejemplo hacer pizzas más ligeras.

 

Si no tapas la sartén sólo se cocinará la parte de abajo. Las patatas se quemarán y lo demás seguirá crudo. Lo ideal es una tapa de cristal pera poder ver cuando está cocinado el huevo. Si no la tienes ten cuidado de no perder el calor levantando la tapa demasiado.

 

Hay que estar pendiente de la sartén porque esta receta se cocina en pocos minutos. Si el huevo se hace demasiado no mola nada. Lo interesante de esta receta es poder pringarlo todo con la yema.

 

La sal negra o Mala Namak es una sal sulfurosa rica en hierro que potencia enormemente el sabor a huevo. Sabe sorprendentemente a huevo gracias al azufre que contiene. Si la pruebas sola con pan y AOVE y cierras los ojos volverás a los huevos fritos de tu infancia. Pero si no tienes sal de este tipo no importa, utiliza sal marina.

 

¡Ya no puedes decir que no tienes tiempo! Puedes variar esta receta con un toque siempre diferente, con unas láminas muy finas de pimiento, ajetes o simplemente solo con el pimentón. Lo importante es que tienes una receta de las de siempre, más ligera y en un pis-pas. Es un comodín para resolver una comida o cena exprés. Pero tampoco te emociones, usa el sentido común y varía tu dieta.

 

 

2 comentarios:

  1. Tiene buena pinta. Buen trabajo Elena, muy bien explicado y detallado. Las fotografías chachi.
    😎

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