Sopa jardinera con mijo

Esta semana me ha traído una buena gripe, así que es el momento de preparar una sopa reconstituyente con abundante verdura fresca y natural para reponer líquido y minerales.

Los platos de cuchara son esenciales para nuestra dieta y debemos tomarlos con frecuencia.

Al hacer un caldo conseguimos trasladar todos los nutrientes de los alimentos sólidos a un líquido fácil de asimilar.

La sopa es un ejemplo de comida de aprovechamiento muy interesante. Admite casi cualquier ingrediente. Otra inagotable fuente de creatividad.

Una sopa de sobre deshidratada contiene demasiada sal, demasiada grasa (casi siempre de palma), ingredientes de 4 ó 5 categoría en cantidades imperceptibles y cero fibra. Es decir, ensucia nuestro organismo sin aportarle ningún beneficio. Lo único bueno que nos aportan estas sopas es lo único que no viene dentro del sobre, el agua. Además son aburridísimas.

El mijo por su parte es un cereal muy nutritivo apto para celíacos.

PON SOPAS Y CALDOS CASEROS EN TU DIETA

4 personas / 25 minutos (1y1/2 para el caldo)

Ingredientes:

  • 1 y 1/2 litro de caldo de apio y cebolla
  • 1 puñado de mijo (50-60 g)
  • 4-5 champiñones
  • 1 zanahoria pequeña
  • 5-6 judias redondas baby
  • 1/4 cebolla
  • 1/4 puerro
  • 2 dientes de ajo
  • 2 arbolitos de brócoli
  • un trozo de pimiento rojo
  • 1 nabo pequeño
  • 1/2 patata pequeña
  • 1 puñado de habitas
  • 1 costilla de apio
  • cúrcuma
  • sal
  • AOVE

Para el caldo pon en una cazuela 3 litros de agua, 400 g de apio y 2 cebollas a cocer a fuego lento durante 90 minutos.

En otra cazuela pon 2 cucharadas de AOVE, media cucharada de cúrcuma y añade el resto de los ingredientes finamente picados. Remueve un par de minutos y agrega el litro y medio de caldo. Sazona.

Cuando rompa a hervir cuece durante 20 minutos.

Decora con un poco de alubia redonda cruda cortada muy fina.

Listo!! Ya puedes disfrutar de una sopa de verdad!!

Versión exprés: Si no tienes caldo puedes hacer una versión más sencilla añadiendo solo agua. Será menos sabrosa pero siempre preferible a una sopa de sobre.

TIPs:

El caldo de cebolla y apio se puede congelar para futuras sopas, paella o guisos. Está indicado para tomarlo en dietas antes de las comidas por su poder saciante y depurativo.

Puedes hacer esta sopa con cualquier tipo de caldo que no sea de compra. El caldo de cocer mejillones queda esquisto. Pero debes tener en cuenta el punto de sal. No añadas sal a las verduras si el caldo ya la lleva.

Utiliza la parte verde del puerro para dar sabor a tus guisos. No la tires, tiene muchos nutrientes.

Si quieres una sopa mas espesa añade más patata.

Puedes sustituir el mijo por fideos o arroz integral.

Diviértete probando combinaciones nuevas, la fórmula para hacer un buen caldo es muy sencilla. Una buena base de verduras (cebolla, apio, zanahoria, perejil, nabo…) y a partir de ahí lo que quieras aprovechar siempre y cuando sean ingredientes frescos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *