Lentejas pardinas exprés

lentejas con piparras

¿Te has olvidado de poner a remojo las legumbres para comer hoy? Tranqui no pasa nada, la lenteja pardina no necesita remojo. Con un fácil sofrito, especias y mucho cariño se hace la magia. No necesitas mondongo o grasas que hagan tu digestión mas pesada ni grandes artificios. Sólo con verduras y especias te aseguro que sale un guiso de esos que te ruborizan. Me chifla la sensación del calorcito que va subiendo por las mejillas con un buen plato de cuchara en plena ola de frío.

 

La lenteja pardina es otro tesoro castellano al que habría que hacerle un monumento. Que no te engañe su aspecto humilde y soso. Es pequeñita y marrón pero la mas digestiva de todas. No existe otro alimento que nos aporte tanta proteína con tan poca grasa como la lenteja. Es barata, se conserva durante meses y realmente nutritiva. La alta ingesta de lentejas es muy beneficiosa por su efecto antiinflamatorio y anticancerígeno. También beneficia a los pacientes con diabetes tipo II, regular el colesterol, estimula la vitalidad y sirven en dietas de adelgazamiento siempre que no se les añada grasa animal. Sería mu, pero que mu tonto no aprovechar un alimento como este. Las lentejas eran la base de la dieta de los soldados romanos y veneradas por los Egipcios. ¿Por algo sería no crees?

 

 

CONSUME PROTEINAS DE BUENA CALIDAD

 

4 personas / 25minutos y olla exprés

 

Ingredientes

1 y 1/2 taza de lentejas pardinas de Tierra de Campos (250 g) · 1 cebolla blanca pequeña (150 g) · 1/2 puerro grande (desde el centro a la parte verde) · 1 zanahoria grande · 3 dientes de ajo · 1 pimienta cayena · 1/2 hoja de lombarda · 1-2 piparras  · 2 cucharadas de tomate frito. · 4,5 tazas de agua mineral (750 g) · AOVE (aceite de oliva virgen extra) · 2 cucharaditas de pimentón de La Vera · 1/2 cucharadita de cúrcuma · 1 pizca de pimienta negra · sal marina

  • 1 y 1/2 taza de lentejas pardinas de Tierra de Campos (250 g)
  • 1 cebolla blanca pequeña (150 g)
  • 1/2 puerro grande (desde el centro a la parte verde)
  • 1 zanahoria grande
  • 3 dientes de ajo
  • 1 pimienta cayena
  • 1/2 hoja de lombarda
  • 1-2 piparras
  • 2 cucharadas de tomate frito.
  • 4,5 tazas de agua mineral (750 g)
  • AOVE (aceite de oliva virgen extra)
  • 2 cucharaditas de pimentón de La Vera
  • 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • 1 pizca de pimienta negra
  • sal marina

 

Pela la zanahoria y con el mismo pelador haz unas tiras. Reserva. Aprovecha el resto de la zanahoria para el sofrito.

En el fondo de una olla exprés pon un buen chorro de AOVE y sofríe las verduras picadas con dos dientes de ajo, la pimienta cayena desmenuzada* y sal. Cuando empiecen a sudar, echa la cúrcuma y la pimienta negra. Cocina 2 minutos. Añade el tomate frito, remueve y cocina otros 30 segundos.

 

Agrega las lentejas bien lavadas, removiendo y añade el agua. Sala y pon 1 cucharadita y media de pimentón. Cuando hierva cierra la olla y guisa a fuego suave durante 15-20 minutos según tu tipo de olla. Si usas una cazuela normal se tarda entre media y una hora.

 

Corta en juliana fina media hoja de lombarda y mezclaba con las tiras de zanahoria que tenías reservadas.

 

Sirve las lentejas en cuencos. Dispón encima la juliana que acabas de hacer, es el toque crujiente.

En una sartén dora un ajo laminado con 2 cucharadas de AOVE. Cuando el ajo empiece a cambiar de color retíralo del fuego, se quema con mucha facilidad. Añade pimentón y riega los cuencos de lentejas. Unas rodajitas de pizarra le ponen el toque calentito.

 

¡A gozar! Ya nos contarás si se te han saltado las lágrimas.

 

 

TIPs:

 

La proporción de lenteja pardina y agua es 1 a 3. Así quedan unas lentejas cremosas. Si te gustan con mas caldo siempre puedes añadir más agua al final cuando abras la olla y veas la textura.

 

Haz lentejas de sobra y congela. El día que te venga malo de verdad, calentar este plato será un gran refugio. Siempre pienso con alegria en mi pequeño alijo de lentejas congeladas. : P

 

No es recomendable añadir bicarbonato para que la legumbre esté más tierna ya que destruye la bienvenida vitamina B1.

 

* Cuando desmenuces la pimienta cayena con los dedos lávatelos inmediatamente. Si te llevas las manos a la cara o a los ojos no se te olvidará nunca este consejo. Sentirás fuego.

 

Usa la parte menos popular del puerro, es decir córtalo por la mitad y utiliza el lado verde. Se suele tirar y es una pena porque es muy nutritivo y sabroso.

 

No escatimes con la cebolla. Aunque te pueda parecer mucha cantidad, aporta mucha untuosidad al plato.

 

Compra un tomate frito con poca azúcar, menos del 10 %.

 

La lombarda se conserva durante meses en la nevera siempre que no le cortes el tronco. Si quitas las hojas exteriores siempre la tendrás a mano aunque necesites poca cantidad.

 

Si quieres un extra de crujiente mete la juliana de lombarda y zanahoria en hielo. Escurre bien.

 

Si tienes problemas de gases combina las legumbres con semillas de hinojo, comino o eneldo. También puedes cambiar el crujiente de lombarda y zanahoria por hinojo fresco.

 

 

¡Dale una vuelta a la tradición! Los guisos de lentejas son geniales pero no tienen que ser las típicas lentejas con chorizo. Prueba cosas nuevas y observa como te sientes tu y el efecto que tienen en tu cuerpo. Si las lentejas son conocidas y utilizadas por tantas culturas a lo largo de los años imagina la cantidad de recetas que hay. Inspírate e inventa, hay todo un mundo por explorar.

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