Rom-rom. Romanesco con romesco

Rom-rom. Romanesco con romesco

¡Hola gente bella! ¿Habéis conseguido sobrevivir a la excesiva y edulcorada navidad? si es así, os merecéis empezar el año con una receta llena de nutrientes, energía y sabor.

 

El romesco es una salsa típica de Cataluña que se prepara tradicionalmente haciendo una picada de frutos secos, ñoras y verduras asadas. Es famosa por acompañar a los calços a la brasa pero combina de maravilla con cualquier verdura, ensalada, carne o pescado y les da un toque picante. En cuanto pruebes esta joya mediterránea pasara directamente a formar parte de tu recetario porque consigue hacer sabroso cualquier plato. Soy muy fan. Os traigo una versión caliente, sencilla y rápida que es muy resultona.

 

El romanesco nace de una historia de amor italiana entre una coliflor y un brócoli. Tiene un sabor muy delicado, un aspecto hipnóticoico y un montón de bondades nutricionales.

 

Con este tándem rom-rom comienza un affair culinario y nuestro viaje de sabores. No se me ocurre una forma mejor de empezar el año. ¿Estás preparado?

 

 

INCLUYE VERDURAS EN TODAS LAS COMIDAS

 

4 personas (salen 500 ml de salsa) /15 minutos (más remojo)

 

Ingredientes

Ingredientes · 1 romanesco (600-800 g) · 2 tomates maduros (150 g) · carne de 4 ñoras o pimientos choriceros (50 g) · 3 dientes de ajo (40 g) · 1 puñado de almendras peladas crudas y avellanas tostadas ( 30 g en total) · 1 rebanada de pan integral duro (30 g) · 1 cucharadita rasa de pimentón · una pimienta cayena · 1 vaso de agua hirviendo · 1 cucharadita de vinagre de jerez · AOVE (acetite de oliva virgen extra) · sal · sésamo negro y tiras finas de cayena en rama para decorar

  • 1 romanesco (600-800 g)
  • 2 tomates maduros (150 g)
  • carne de 4 ñoras o pimientos choriceros (50 g)
  • 3 dientes de ajo (40 g)
  • 1 puñado de almendras peladas crudas y avellanas tostadas ( 30 g en total)
  • 1 rebanada de pan integral duro (30 g)
  • 1 cucharadita rasa de pimentón
  • una pimienta cayena
  • 1 vaso de agua hirviendo
  • 1 cucharadita de vinagre de jerez
  • AOVE (acetite de oliva virgen extra)
  • sal
  • sésamo negro y tiras finas de cayena en rama para decorar.

 

 

 

El día antes pon a remojo las ñoras. Practícales un agujerito con un cuchillo para que les entre bien el agua y se sumerjan totalmente.

 

Cocina al vapor el romanesco durante 7 minutos .

 

Mientras, abre las ñoras y desecha las pepitas. Con la piel en contacto con la tabla saca la carne. Sujeta con los dedos por un extremo y con un cuchillo pequeño arrastra la carne para separarla de la piel. Reserva.

 

En una sartén a fuego medio tuesta el pan en trocitos y los ajos aplastados con dos cucharadas de AOVE. Añade los frutos secos y la carne de las ñoras. Cuando esté todo un poco tostado unos 3 minutos después añade el pimentón y remueve. Inmediatamente añade los tomates en trozos y sube el fuego. Cocina otros 3 min. Este punto es clave, no quemes el pimentón.

 

Vierte el contenido de la sartén en un baso batidor de metal con medio vaso de agua hirviendo, un chorro de AOVE, el vinagre y sal. Según trituras incorpora el resto del agua hasta obtener la textura que quieras y obtengas una salsa ligada. Cuanto más densa es la salsa mejor se agarra a la verdura. ¡Ya tienes tu salsa romesco!

 

En un plato chulo pon un par de cucharadas de salsa a modo de cama con la verdura encima y decora con sésamo negro y unas tiras finísimas de cayena en rama. ¡A disfrutar!

Rom-rom. Romanesco con romesco

 

TIPs:

 

El romesco puede resultar intenso, servir las verduras con un cuenco de salsa aparte siempre es una buena opción. Si lo vas a usar como aliño de ensalada con dos chucaraditas bastará.

 

Las verduras tienen que quedar “aldentes”, existe una tendencia generalizarla a cocinarlas demasiado. Trátalas con cariño y delicadeza. Un buen indicativo es que conserven buena parte de su color.

¡OJO! El pimentón es más delicado que una flor de invernadero, se quema en un abrir y cerrar de ojos. Una vez quemado amarga un montón y echará el guiso a perder. Estate muy atento@.

 

Si quieres una salsa muy fina tritura antes los frutos secos y pela los tomates.

 

Puedes sustituir la carne de las ñoras por carne de pimiento choricero en conserva listo para usar. No es tan fina y delicada como las ñoras, pero es un buen recurso. Para que el bote te dure mucho tiempo en la nevera, alisa la superficie del contenido y limpia los bordes. Vierte por el canto interior del bote un poco de AOVE. Así conseguirás crear una “tapadera natural” que impida que la carne del pimiento esté en contacto con el aire y se estropee.

 

La verdura no tiene porque ser aburrida, presenta tus platos con pasión mostrando los ingredientes en todo su esplendor de colores y texturas. Si es bonito apetece.

 

 

Experimenta. El romesco es un gran comodín ya que hace sabrosos muchos alimentos de sabor más suave como pescados o carnes. Los puerros con romesco están buenísimos. Es un gran aliado para barbacoas o en tostadas. ¿Hay alguna verdura que no te gusta? Pruébala con romesco.

 

 

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